Quién fundó el hoponopono
Este arte sanador fue practicado por los nativos de la isla de Hawaii, en la Polinesia, durante miles de años. Pero sólo los kahuna (chamanes) conocían el secreto para guiar los rituales de manera grupal cuando era necesario resolver disputas o atender problemas de salud, física o emocional. Si la enfermedad de un miembro de la tribu no respondía a las hierbas medicinales ni a los masajes curativos, entonces había que recurrir al Ho'oponopono para sanar a toda la familia y corregir el error mutuo a través del perdón.
Las fórmulas ancestrales de los chamanes pasaron de voz en voz, de generación en generación. Así, los dones del Ho'oponopono llegaron en 1916 hasta Morrnah Nalamaku Simeona, una niña de solo 3 años que empezaba a repetir y memorizar las palabras y los cantos sagrados de su madre, Lilia, respetada sacerdotisa de la comunidad y dama de honor de la reina hawaiana Liliokalani.
Con los años, Morrnah desarrolló sus propias técnicas y por una década estuvo a cargo de los centros de spa y salud de los Hoteles Hilton Kahala y Hawaiian Hotel, en Honolulu, donde practicó el Lomi Lomi (masaje curativo tradicional). Fue, además, profesora en la Universidad de Cultura Hawaiana y la encargada de definir en el diccionario el término Ho'oponopono.
Con formación cristiana, estudios de filosofía de la India y Oriente y la influencia de varios maestros, a mediados de la década del 70 rescató y adaptó el Ho'oponopono hawaiano a las problemáticas modernas y a la cultura occidental y creó el método "Identidad Propia" y la Fundación del "Yo" (Libertad del Cosmos).
Su propuesta era orientar esta antigua experiencia comunitaria hacia un proceso individual para combatir el estrés, los miedos y el dolor.
"El Ho'oponopono nos permite disolver capas que recubren nuestra personalidad y llegar a nuestro auténtico ser. Conocer las cosas que están mal en nuestra vida y conectarnos con las pautas para hacerlas bien", según sus propias palabras.
Morrnah escribió tres libros de "Auto identidad" y dio conferencias y seminario en la Organización de las Naciones Unidas, países como los Estados Unidos, Francia, Japón, Suiza y también en universidades, instituciones religiosas y empresas.
Murió en Alemania, en 1992, y su camino para la sanación sigue siendo promovido por terapeutas y centros de salud de todo el mundo. La frase de un letrero en su escritorio de trabajo resumía tal vez el secreto del Ho'oponopono: "La paz comienza conmigo".
